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 buscando personajes

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MensajeTema: buscando personajes   Mar 01 Jun 2010, 10:06

hola a todos
pues nada que buscando personajes para recrear me he topado (y nunca mejor dicho por que las tenia que gastar) con este buen hombre (copio directamente, perdonarme)
Álvaro Pérez de Castro "el Castellano"
Fallecimiento 1239
Orgaz, provincia de Toledo
Entierro Monasterio de Santa María de Valbuena
Padre Pedro Fernández de Castro "el Castellano"
Madre Jimena Gómez
Álvaro Pérez de Castro "el Castellano" (fallecido en Orgaz, provincia de Toledo, 1239). Noble castellano. Hijo de Pedro Fernández de Castro "el Castellano", miembro de la Casa de Castro, y de Jimena Gómez, hija de Gómez González de Manzanedo.

Señor de la Casa de Castro y conde de Urgel por su matrimonio con Aurembiaix, condesa de Urgel e hija de Ermengol VIII de Urgel, desempeñó además los cargos de Alférez del rey y Mayordomo mayor de Alfonso IX de León, y, posteriormente, fue el representante del rey Fernando III el Santo en la ciudad de Córdoba, en cuya conquista tomó parte en 1236, y en las fortalezas de la frontera de Andalucía.

Fue bisnieto de Alfonso VII el Emperador, rey de Castilla y León.

Orígenes familiares Fue hijo de Pedro Fernández de Castro "el Castellano", miembro de la Casa de Castro, y de su esposa Jimena Gómez. Por parte paterna eran sus abuelos Fernando Rodríguez de Castro "el Castellano", señor de la Casa de Castro y del Infantazgo de León, y su esposa Estefanía Alfonso "la Desdichada", hija ilegítima de Alfonso VII el Emperador, rey de Castilla y León. Por parte materna eran sus abuelos Gómez González de Manzanedo, quien fue Alférez del rey Sancho III el Deseado, y Mayordomo mayor de los reyes Sancho III, Fernando II de León y Alfonso VIII de Castilla, y su esposa Milia Pérez de Lara, hija del conde Pedro González de Lara (cuya filiación queda demostrada en varios documentos, especialmente en uno del 31 de enero de 1147 en la Catedral de Burgos cuando junto con sus hermanos, confirma documento de su madre, la condesa Ava, en la que da fueros al pueblo y hospital de San Juan de Tardajos, Comes Malricus, una cum fratribus et sororibus nostris Albar Petriz. Fernan Petriz, Comitissa domna Elvira, Mari Petriz, Milia Petriz).

Fue hermano de Elo Pérez de Castro y Estefanía Pérez de Castro, siendo ésta última la única de sus hermanas que permaneció soltera, según las documentos de la época.

En 1204 su padre, Pedro Fernández de Castro "el Castellano" ingresó como familiar en la Orden de Calatrava, junto a su esposa Jimena Gómez, y sus hijos Álvaro Pérez de Castro y Elo Pérez de Castro.

En 1212, año en que se produjo la Batalla de las Navas de Tolosa, contrajo matrimonio con la condesa Aurembiaix de Urgel, hija del difunto conde Ermengol VIII de Urgel y de Elvira Pérez de Lara, y que en el año 1209 había sido prometida en matrimonio al infante Jaime de Aragón, que llegaría a reinar como Jaime I el Conquistador, pasando a convertirse en conde consorte de Urgel.

Su padre, Pedro Fernández de Castro "el Castellano", falleció el día 18 de agosto de 1214,mientras se hallaba en el reino de Marruecos.

La campaña de 1225 y la tenencia de Andújar y Martos En 1225 Álvaro Pérez de Castro, leal a los musulmanes, participó junto a 160 caballeros cristianos en la defensa de la ciudad de Jaén, que fue sitiada por Fernando III el Santo, quien no pudo tomar la plaza por la carencia de máquinas de asedio.


Emblema de la Orden de Calatrava, en la que Álvaro Pérez de Castro ingresó como familiar en 1204.En 1225, tras la toma de la ciudad de Loja por los castellanos, Fernando III el Santo se dirigió a devastar la Vega de Granada, pero Álvaro Pérez de Castro actuó de mediador entre los cristianos y los granadinos, logrando que Fernando III suspendiese los ataques, siéndole entregados entonces al rey 1.300 cautivos cristianos que se hallaban en manos de los granadinos. Después de alcanzar dicho acuerdo, Álvaro Pérez de Catro recuperó el favor del rey Fernando III y retornó junto a él hacia tierras cristianas.En 1225 el rey musulmán de Baeza entregó a Fernando III el Santo, entre otros, los castillos de Jaén , Andújar y Martos, aunque algunos autores sostienen que dicha entrega fue realizada en otro momento, encomendando a continuación el rey la tenencia, cuyas rentas ascendían a 50.000 maravedíes alfonsíes, de las fortalezas de Andújar y Martos a Álvaro Pérez de Castro, al tiempo que en la zona se asentaban tropas de las Órdenes de Santiago y Calatrava,pasando a convertirse la localidad de Martos en el centro del dispositivo cristiano de defensa en la zona.

Desde que fue entregada al rey Fernando III, la localidad de Andújar se convirtió en el punto de reunión de los ejércitos cristianos que combatían al sur de Sierra Morena, y Álvaro Pérez de Castro desempeñó la tenencia de las fortalezas de Martos y Andújar entre el 5 de septiembre de 1225 y el 16 de enero de 1227, fecha en la que deja de aparecer como tenente de las fortalezas en los documentos regios. Desde el momento en que tomó posesión de la tenencia de ambas fortalezas, Álvaro Pérez de Castro comenzó a realizar incursiones de devastación y saqueo en las tierras que rodeaban sus castillos y que permanecían leales al gobernador almohade de Sevilla, quien reunió un ejército con tropas reclutadas en Córdoba, Sevilla, Jerez de la Frontera y Tejada, y que fue derrotado por Álvaro Pérez de Castro en una batalla campal en la que ocasionó graves pérdidas a los almohades, lo que ocasionó que la mayoría de las villas situadas entre Sevilla y Córdoba, a fin de evitar los ataques cristianos, reconociesen al rey de Baeza como a su señor, pues era aliado del rey de Castilla.

Poco después de su victoria los musulmanes sitiaron y tomaron el castillo de Garcíez, en el que se hallaba un caballero llamado Martín Gordillo, a pesar de que Álvaro Pérez de Castro acudió en su socorro. Pero no llegó a tiempo de impedir que fuera tomada por los almohades, lo que provocó que Fernando III el Santo, acompañado por varios magnates y prelados se dirigiese hacia Andújar, lo que sorprendió a Álvaro Pérez de Castro, que se hallaba en la ciudad de Córdoba en compañía del rey de Baeza. Una vez reunidos el rey de Baeza y Fernando III en Andújar, acordaron que el de Baeza entregaría al soberano castellano otros tres castillos, y que hasta que le fuesen entregados el castillo de Baeza sería ocupado por tropas castellanas, instalándose en él a continuación los Maestres de las Órdenes de Santiago y de Calatrava, y mientras tanto Fernando III sitiaba la localidad de Capilla, situada en la actual provincia de Badajoz, al tiempo que, en el mes de julio de 1226, el rey de Baeza, conocido como "el Baezano", era ejecutado por traición por los almohades en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río.

La ejecución del rey de Baeza provocó que el señor de Jaén atacase la guarnición cristiana que se hallaba en el Alcázar de Baeza, la cuál resistió en el interior del alcázar, a pesar de que los musulmanes dominaban el resto de la ciudad. A pesar de ello, el señor de Jaén, temeroso de que acudiesen a la zona refuerzos cristianos, abandonó la ciudad sin haber sitiado el alcázar, provocando con ello que la población musulmana de las localidades de Baeza, Martos y Andújar, entre otras, abandonasen sus ciudades a finales de 1226, quedando desocupada Baeza de musulmanes en el segundo semestre de ese año. En 1227 Fernando III el Santo nombró a Lope Díaz de Haro tenente de Baeza, los primeros pobladores cristianos comenzaron a llegar a las localidades de Baeza, Andújar y Martos, al tiempo que en ésta última la tenencia de Álvaro Pérez de Castro se vio reforzada por la presencia de Tello Alfonso de Meneses, hijo de Alfonso Téllez de Meneses y sobrino de Tello Téllez de Meneses, obispo de Palencia.

El sitio de Martos (1227) En el primer semestre de 1227, hallándose fuera de Martos tanto Álvaro Pérez de Castro como Tello Alfonso de Meneses, pues éste último se encontraba avituallándose en las localidades cordobesas de Lucena, Baena y Castro del Río, la localidad de Martos fue atacada por las tropas musulmanas del reino de Sevilla, lo que provocó el temor de Tello Alfonso de Meneses, que sabía que la ciudad de Martos no se hallaba en condiciones de ofrecer una resistencia prolongada al enemigo. la Peña de Martos, cuya localidad fue sitiada por los musulmanes en el año 1227.Por ello, a pesar de que la localidad se hallaba cercada, logró introducirse en ella junto con la mayor parte de sus tropas y resistir en la ciudad, a pesar de que el castillo de la Peña de Martos, situado en la cumbre de la Peña que domina la localidad, había sido ocupado por los musulmanes.

Según refiere la tradición, aunque ello ha sido negado por varios historiadores modernos, la condesa Aurembiaix de Urgel, esposa de Álvaro Pérez de Castro, que se encontraba en Martos a pesar de que su esposo se hallaba en Toledo junto al rey Fernando III, se valió de un ardid a fin de impedir que los musulmanes tomasen la ciudad, consistiendo dicho ardid en vestir a varias mujeres con ropas militares a fin de hacer creer al enemigo que la fortaleza se hallaba bien defendida, y, según el relato, la acción de la condesa evitó el ataque de los musulmanes y procuró con ello el tiempo que Tello Alfonso de Meneses precisaba para introducirse con sus tropas en la localidad, a fin de reforzar la guarnición.

Poco después acudió a socorrer la localidad sitiada Gonzalo Yáñez, hijo del conde Gómez, acompañado de setenta caballeros, al tiempo que el rey Fernando III ordenaba a Álvaro Pérez de Castro, a Alfonso Téllez de Meneses, y a los Maestres de las Órdenes de Santiago y Calatrava, que acudiesen junto a sus huestes en socorro de la localidad sitiada, que se vio libre del cerco musulmán cuando las tropas de Álvaro Pérez de Castro y sus acompañantes rompieron el cerco, obligando a huir a los musulmanes sevillanos, que no obtuvieron ninguna ganancia territorial con la empresa.El día 8 de diciembre de 1228, un año después, la localidad de Martos fue entregada a la Orden de Calatrava por el rey Fernando III el Santo, lo que pudo estar motivado por el cerco al que había sido sometida la localidad en el año anterior.

Durante la campaña emprendida por el rey de Castilla contra Jaén en 1228, a pesar del propósito inicial de combatir al reino de Sevilla, Álvaro Pérez de Castro no pudo acompañar a su rey por hallarse enfermo, siendo probable que entonces comenzase la repoblacíón de la localidad de Andújar llevada a cabo por el rey Fernando III, y dos años después, en 1230, Álvaro Pérez de Castro acompañó a Fernando III cuando se dirigía a tomar posesión del reino de León, pues había fallecido su padre, el rey Alfonso IX de León, pasando con ello a reunificarse los reinos de Castilla y León en la persona de Fernando III el Santo.

Campaña en Andalucía y Batalla de Jerez (1231) En 1231, mientras Fernando III recorría las principales ciudades del reino de León después de haber tomado posesión de él, el soberano castellano-leonés envió a su hijo el infante Alfonso, que contaba nueve años de edad y se hallaba en Salamanca, a devastar los reinos musulmanes de Córdoba y Sevilla, acompañado de Álvaro Pérez de Castro y del magnate Gil Manrique. No obstante, varios historiadores han señalado que el infante Alfonso al que se refieren las crónicas de la época no fue el hijo de Fernando III el Santo, sino su hermano, el infante Alfonso de Molina, hijo del difunto Alfonso IX de León.No obstante, según la versión que sostiene que el infante Alfonso presente en la batalla era en realidad el hijo del rey, Fernando III:

"Mandó a don Alvar de Castro, el Castellano, que fuese con él, para guardar el infante y por cabdillo de la hueste, ca el infante era muy moço e avn non era tan esfforçado, e don Alvar Pérez era omne deferido e muy esforçado."


Desde Salamanca y pasando por Toledo, donde se se les unieron cuarenta caballeros toledanos, se dirigieron hacia Andújar, y desde allí, se encaminaron a devastar la tierra de Córdoba, y posteriormente, al municipio cordobés de Palma del Río, donde exterminaron a todos los habitantes y tomaron la localidad, dirigiéndose a continuación hacia el reino de Sevilla y hacia Jerez de la Frontera, donde instalaron el campamento cristiano en las cercanías del río Guadalete. El emir Ibn Hud, que había reunido un numeroso ejército dividido en siete cuerpos, se interpuso con él entre el ejército cristiano y la ciudad de Jerez de la Frontera, obligando a los castellano-leoneses a combatir. Durante la batalla que se libró a continuación, conocida como la batalla de Jerez, los castellano-leoneses derrotaron a las tropas musulmanas, a pesar de la superioridad numérica de éstos últimos. Alfonso X el Sabio se refirió posteriormente a la batalla de Jerez, librada en el año 1231, y en la que Álvaro Pérez de Castro acaudilló las huestes cristianas, del siguiente modo:


"Conviene que sepades los que esta estoria oyredes que la cosa del mundo que más quebrantó a los moros, por que el Andaluzía ovieron a perder e la ganaron los christianos dellos, fue esta cabalgada de Xerez, ca de guisa fincaron quebrantados los moros, que non pudieron después auer el atreuimiento nin el esfuerço que ante avíen contra los christianos, tamaño fue el espanto e el miedo que tomaron desa vez."


Después de su victoria en la batalla de Jerez, Álvaro Pérez de Castro se dirigió al reino de Castilla y entregó al infante Alfonso a su padre el rey, que se hallaba en la ciudad de Palencia. En enero de 1233 la ciudad de Trujillo, que en el pasado había pertenecido a Pedro Fernández de Castro "el Castellano" y a Fernando Rodríguez de Castro "el Castellano", padre y abuelo respectivamente de Álvaro Pérez de Castro, fue conquistada definitivamente por las tropas de la Orden de Santiago y del obispo de Plasencia, y varios meses después, en julio de 1233, la ciudad de Úbeda fue ocupada por las tropas de Fernando III el Santo, después de varios meses de asedio.

Conflictos con Fernando III el Santo y conquista de Córdoba (1234-1236) En 1234 estalló un conflicto entre el rey Fernando III y dos de sus principales magnates, Álvaro Pérez de Castro y Lope Díaz II de Haro, señor de Vizcaya, pues éste último se había sentido ofendido por el rey durante el asedio de Úbeda. Por ello, y sin contar con el beneplácito del monarca, que era tío de las hijas de Lope Díaz II de Haro, pues la esposa de éste último, Urraca Alfonso de León, era hermanastra del rey, Álvaro Pérez de Castro contrajo matrimonio con Mencía López de Haro, hija del magnate agraviado por el rey, lo que provocó que el soberano despojase a Álvaro Pérez de Castro de las tenencias y tierras que le habían sido concedidas por la Corona, aunque el conflicto se resolvió mediante la resolución arbitral concedida por las reinas Berenguela I de Castilla y Beatriz de Suabia, madre y esposa respectivamente de Fernando III el Santo.


Estatua que representa a Fernando III, ubicada en la ciudad de Baeza. La ciudad de Córdoba fue conquistada por las tropas de Fernando III el Santo en 1236.Una vez solventada la disputa entre el rey y Álvaro Pérez de Castro, a quien el monarca había devuelto las propiedades que le habían sido confiscadas, entre ellas la tenencia de Andújar, en la que ejercía como alcaide Martín Gómez de Mijangos en nombre del señor de la Casa de Castro, el rey Fernando puso a Álvaro Pérez de Castro al frente de una expedición cuyo objetivo era la tala y el saqueo de las tierras de los reinos de Jaén y de Arjona, aunque la expedición no se limitó a la devastación de las tierras del enemigo, ya que se conquistaron los castillos de Santisteban del Puerto y de Iznatoraf, que se rindieron a los cristianos sin apenas ofrecer resistencia.[27]

En 1235 comenzó a fraguarse la conquista de la ciudad de Córdoba, pues varios caballeros de Andújar capturaron un grupo de musulmanes, quienes les informaron de que las murallas de la ciudad de Córdoba no se hallaban bien vigiladas y de que sería fácil apoderarse de la ciudad y de la Ajarquía por sorpresa. Por ello, los habitantes de Andújar comunicaron su plan a Álvaro Pérez de Castro, que se encontraba en Martos, al tiempo que los soldados cristianos decididos a apoderarse de Córdoba, aprovechando una noche oscura y de mal tiempo, probablemente a finales de diciembre de 1235, situaron sus escalas al pie de las murallas de Córdoba y eligieron de entre ellos a los que mejor hablaban árabe y los vistieron como musulmanes, y de ese modo consiguieron apoderarse, sin alertar a los cordobeses, de las torres que había hasta la Puerta de Martos y, al amanecer, los cristianos eran ya dueños de las torres, del muro y de la puerta de Martos, que abrieron a fin de dar paso a la caballería cristiana, que aguardaba fuera de la ciudad, lo que provocó la huida de la población musulmana de la Ajarquía, que intentó refugiarse en la zona de la villa, al tiempo que los cristianos, en espera de refuerzos, comenzaron a atrincherarse, pues su inferioridad numérica era patente, al tiempo que enviaban mensajeros con el fin de ser socorridos en la empresa, siendo enviado un mensajero a Álvaro Pérez de Castro "el Castellano", que se hallaba en Martos, y otro a Fernando III el Santo.[28]

El primer socorro recibido por los cristianos que intentaban apoderarse de Córdoba fue el proporcionado por un mesnadero del rey, llamado Ordoño Álvarez, al tiempo que acudía junto con sus tropas Álvaro Pérez de Castro. Por su parte, el obispo de Baeza, Fray Domingo de Baeza, puso rumbo hacia Córdoba con sus tropas, y el obispo de Cuenca hizo lo propio con su mesnada. El 7 de febrero de 1236 llegó a Córdoba el rey Fernando, que había tenido noticias de lo que acontecía en Córdoba en Benavente y, rápidamente, se puso en marcha hacia Córdoba con los caballeros que le acompañaban, al tiempo que cursaba órdenes para que los magnates, concejos, prelados y Maestres de las Órdenes Militares reuniesen sus huestes y se dirigiesen a Córdoba, a fin de socorrer a los cristianos que se hallaban sitiados en la Ajarquía.[29]

Finalmente, después de un asedio de varios meses y perdidas las esperanzas de recibir ayuda, los cordobeses rindieron la ciudad a Fernando III el Santo, con la condición de respetar la vida de la población, que no debería ser atacada mientras abandonaba el territorio. Las tropas de Fernando III hicieron su entrada en la ciudad de Córdoba el día 29 de junio de 1236 y, mientras tanto, se enviaron mensajeron por todo el reino de Castilla y León a fin de que acudiesen cristianos con los que poder poblar la ciudad, pero, según relatan las crónicas de la época:


"...que luego las gentes, oydo el pregón desta çibdad, de todas las partes d´España pobladores a morar e poblar, e corrieron allí, así commo dize la estoria, commo a bodas de rrey. E tantos eran los que viníen que fallesçieron casas a los pobladores e non pobladores, ca más eran los moradores que non las casas…E la çibdat de Córdoua afortalada de moradores e de omnes de armas e puesta en rrecabdo de cómo se mantouiese, el rrey don Ferrando tornóse bienandante e onrrado a Toledo."[30]


Desde que la ciudad fue conquistada numerosas localidades fueron conquistadas por los castellanos, mientras que otras les abrieron sus puertas, al tiempo que los cristianos organizaban expediciones de saqueo y devastación en la Andalucía musulmana.[31]

Representante del rey en Córdoba y en los castillos de la frontera de Andalucía (1236-1239) [editar]Después de la conquista de la ciudad de Córdoba, Álvaro Pérez de Castro siguió estando al frente de toda la frontera de Andalucía como representante del rey en la ciudad de Córdoba y en las fortalezas de la frontera, aunque la tenencia de Córdoba fue concedida a Tello Alfonso de Meneses, siendo el cometido de Álvaro Pérez de Castro de carácter militar en su mayor parte, lo que ha llevado a varios historiadores a considerarle el primer Adelantado de la frontera de Andalucía, pues sus competencias eran análogas, aunque nunca recibió oficialmente dicho título, que no fue creado hasta el reinado de Alfonso X el Sabio.[32]


Vista del Puente Romano de Córdoba. La ciudad de Córdoba padeció una hambruna en el año 1238.La Primera Crónica General, compuesta durante el reinado de Alfonso X el Sabio, describe las responsabilidades y atribuciones de Álvaro Pérez de Castro en la frontera de Andalucía de un modo similar al utilizado en la Partida II del Código de las Siete Partidas para describir las funciones del representante del monarca en la frontera, correspondiéndose esto último con las atribuciones propias de un Adelantado de la Frontera.[33]

En 1237 Álvaro Pérez de Castro vendió a su segunda esposa, Mencía López de Haro, su villa de Paredes de Nava y toda su heredad en el reino de León por 15.000 maravedíes.[34]

En 1238 se produjo una hambruna en la ciudad de Córdoba, provocada por la sobrepoblación de la ciudad, a la que habían acudido demasiados habitantes en espera de poder establecerse en ella, y también como consecuencia de las destrucciones ocasionadas por la guerra y por el abandono de las tareas agrícolas en la zona, cuyos campos se hallaban sin cultivar. Por ello, Álvaro Pérez de Castro acudió a entrevistarse con el rey, a fin de que éste último dispusiese medidas para socorrer a la población cordobesa, a lo que accedió el rey, disponiendo el envío de caudales de su tesoro, así como granos y provisiones, que deberían ser distribuidos a la población por Álvaro Pérez de Castro, a quien el rey concedió nuevos poderes.[35]

El día 15 de mayo de 1239 Álvaro Pérez de Castro, vendió a la Orden de Calatrava y a su maestre Gonzalo Ibáñez la villa de Paredes de Nava por 7.000 maravedíes, con la condición de mantener la tenencia vitalicia de la villa y la posibilidad de que sus hijos, que aún no había tenido, la recuperasen si devolvían esa cantidad al cumplir los 14 años de edad.[36]

Álvaro Pérez de Castro falleció en el municipio toledano de Orgaz en el año 1239, aunque algunas fuentes señalan que falleció en el año 1240,[37] cuando se dirigía hacia Andalucía, después de haber conferenciado en el municipio segoviano de Ayllón con Fernando III el Santo.[38]

Tras la defunción de Álvaro Pérez de Castro, Fernando III el Santo se dirigió a Andalucía a fin de evitar que cundiera el desánimo entre las tropas castellano-leonesas allí apostadas, que habían perdido a su comandante, al tiempo que recompensaba a los que en el pasado se habían destacado en la conquista de la ciudad, y procedió además a realizar varias expediciones de saqueo y conquista, consiguiendo con ello que durante la campaña de ese año cayeran en sus manos, entre otras, las ciudades de Osuna, Marchena, Porcuna y Montoro.[39]

Sepultura de Álvaro Pérez de Castro Después de su defunción en Orgaz, el cadáver de Álvaro Pérez de Castro fue trasladado a la actual provincia de Valladolid, en el reino de Castilla, donde sus restos mortales recibieron sepultura en el Monasterio de Santa María de Valbuena, donde había recibido sepultura su padre, Pedro Fernández de Castro "el Castellano", cuyo cadáver fue trasladado desde Marruecos a la Península Ibérica e inhumado en dicho monasterio.[40]

En el mismo monasterio recibió posteriormente sepultura Elo Pérez de Castro, hija de Pedro Fernández de Castro "el Castellano" y hermana de Álvaro Pérez de Castro.
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MensajeTema: Hola!!! he vuelto!! XDD   Jue 17 Feb 2011, 03:47

Hola a todos!!! Ahora mismo ando un poco perdida, he puesto aquí la heráldica de mis apellidos, al menos lo que he encontrado, pero porque tampoco tengo mucha idea de donde tengo que decir cada cosa. Según lo que he visto va por los años que recreamos más o menos, lo que no sé si la información es verídica o no. Que lo discrimine Gabriel, que es el que sabe Razz

"El apellido Fernández se trata de una derivación del nombre propio Hernando o Fernando, cuna y origen de Fernández o Hernández. Identificar al primero que usó este apellido es prácticamente imposible. No lo es, sin embargo, localizar el origen de las familias que en distintas regiones irían creando las líneas que difundieron el apellido.

Debe hacerse constar que, en un principio, los apellidos Hernández y Fernández se confundieron entre sí y así pueden encontrarse personajes históricos que se les denomina indistintamente Fernández o Hernández.

Esto ocurre con la figura del Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba. Si se consulta una enciclopedia se verá que constando Fernández de Córdoba, se añade "Véase Hernández de Córdoba". Es difícil desligar los dos apellidos y encontrar el origen de Hernández. Ambos, Hernández y Fernández tienen su origen en el nombre propio Ferrán, que significa esforzado guerrero, derivación de la palabra céltica "Har", traducida por "guerra" y "poder".

Partiendo de Ferrán o Hernán, se derivan Fernando y Fernández y Hernando y Hernández. En catalán se conserva igual a su origen, Ferrán, nombre que en castellano se convierte en Fernando. Es posible que el apellido Fernández (o Hernández) fueran tomados del rey Fernando.

El Gabinete Heráldico ( http://www.heraldico.com ) advierte de que, aún existiendo un escudo general, debe tenerse en cuenta que, al convertirse en compuesto (ej. Fernández o Hernández de Córdoba) fue estableciendo sus propias armas. Como en los siguientes linajes:
Hernández de Bereza, Hernández de Leiva, Hernández de Luna, Hernández de Tejada, Hernández de Piña, Hernández de Gincio, etc.
Muchos conquistadores españoles llevaron el apellido Fernández o Hernández. Hay quien les acusa de duros, crueles y avariciosos. Lamentablemente, es cierto en algunos casos. Pero los historiadores están de acuerdo en que los hubo tan dignos y leales como Hernando de Soto (aquí encontramos el patronímico de Hernández) que no sólo pasaba largos ratos acompañando al inca Atahualpa, prisionero de Pizarro, sino que llegó incluso a enseñar a jugar al ajedrez al desventurado Emperador y se opuso, aun sin éxito, a que Pizarro le hiciere ejecutar.

ANDALUCIA. Los antiguos textos señalan que Hernández o Fernández son antiguos caballeros hijosdalgos que tuvieron su origen en el reino de Córdoba. Se añade que de esta familia "han salido muchos y muy honrados caballeros, que han hecho señalados servicios a sus reyes, así en letras como en armas, sirviéndoles con amor, celo y lealtad tanto en la guerra como en la paz. El origen de este apellido se cree que es tomado del rey don Fernando, derivado de este nombre en Fernández y alterado después en Hernández".

El anterior texto da por cierto que el apellido Fernández o Hernández en Andalucía tuvo por lugar de origen el reino de Córdoba pero se da el caso que el primer apellido Hernández que hemos encontrado en Andalucía no corresponde a aquella ciudad, sino a Granada y basándose en los datos que proporciona la Enciclopedia Heráldica y Genealógica, debe hacerse constar que el apellido Hernández no se introdujo en Andalucía por sangre, sino por adopción, dado que el primero que usó este apellido fue un moro cristianizado, correspondiente a una familia musulmana que vivía en Granada en el siglo XVI. Parece, pues, suficientemente acreditado que el primero que uso el apellido Hernández o Fernández en Andalucía fue Mohamed El Zegrí, moro que adoptó el apellido, anteponiéndolo a su nombre propio, quedando así: Mohamed Fernández El Zegrí, que contrajo matrimonio con una dama árabe llamada Aixa El Zegrí, teniendo por hijos a Gonzalo Fernández el Zegri que contrajo matrimonio con doña María de Granada, también de familia mora cristianizada y era hija de Pedro de Granada "El Mojar", alcaide moro de Almería.

Parece, pues, que algunos Fernández o Hernández de Andalucía descienden en sus diversas líneas del caballero moro anteriormente citado.

Otras familias nobles apellidadas Fernández radicadas en Andalucía y que nada tuvieron que ver con la anterior línea de ascendencia árabe fueron, los Fernández o Hernández del Campo y la familia Hernández o Fernández de Alba, de origen castellano.

Los Fernández, de Sevilla, proceden de los seis caballeros de este apellido que vinieron con San Fernando y fueron afincados en Sevilla, como los 200 caballeros de linaje que son los padres de la patria sevillana. Fernán Fernández fue el primer Alguacil de la ciudad, puesto por San Fernando. Gonzalo fue lugarteniente de Canciller de los Reyes Católicos en Sevilla, en 1478. Varios de este apellido fueron canónigos en 1425, 1485 y 1502. Entroncaron con los Córdóba, Velasco, Santillán, Pintado, Liencres, Henestrosa y Palacios, formándose distintas ramas con sus apellidos así compuestos. Doña María Fernández costeó la fundación del Convento de Santa María de Gracia, que estuvo en Campana, Tarifa y Santa María de Gracia, que por esto Ileva la calle este nombre. Doña Gracia Fernández Palacios fundó el Protectorado de la Infancia de Triana. Este apellido es matriz de varios títulos, entre ellos los de Conde de la Mejorada, Conde de Cabra, Duque de Montellano, Duque de Feria y lo llevaron en distintos momentos los Duques de Osuna, Medinaceli, Marqués de Grañina, Marqués de Ruchena, y Marqués de Ayamonte y Conde de Luna.

ARMAS: En campo de plata, un roble de sinople, y delante de su tronco, un león parado al natural, que tiene entre sus garras y tendido a sus pies un lobo de sable.

Los Fernández de Sevilla traen: De oro, con tres fajas de gules. A este escudo inicial hay que añadirle la bordura de la batalla de Baeza.

Otros de Sevilla traen: de sinople, castillo sumado de lis y acostado de dos estrellas, todo ello de plata. Bordura de Baeza."

http://img267.imageshack.us/i/fernandezu.jpg/


Eso es lo que ponen del apellido Fernández. De mi otro apellido, Cuesta, no he encontrado nada que suene muy creible o al menos no está en internet, sino en libros. Os dejo una imagen de todas formas:

http://img412.imageshack.us/i/cuesta.jpg/


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MensajeTema: Re: buscando personajes   Lun 09 Mayo 2011, 19:51

Chicos, he estado buscando sobre la Orden del Hacha y he ido encontrando fragmentos por ahí sueltos. Os los pongo para que me deis vuestra opinión y para ver si son verídicos o no, y a partir de ahí hacer mi personaje.

"ORDEN DE LAS DAMAS DEL HACHA. Esta orden fue creada en el año 1149 por Ramón Berenguer, conde de Barcelona, en honor de las mujeres de Tortosa que salvaron la ciudad, uniendo sus esfuerzos femeninos a las tropas que la defendían. Gracias al esfuerzo y a la entrega de estas mujeres, las tropas cristianas lograron rechazar el ataque de los moros, que tuvieron que levantar el sitio y huir vergonzosamente. La divisa de esta orden fue un hacha de gules (color rojo) puesta en pal (partición y mueble del escudo) sobre una especia de esclavina. http://www.agalera.net/ordenesmujer.htm "


Bueno, en verdad... Para de contar, porque no hay mucho más y es lo que aparece en todas las páginas web, así que...
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Marco Messio Rustico

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MensajeTema: Re: buscando personajes   Lun 09 Mayo 2011, 23:10

Bueno, yo no tengo conocimientos de ninguna orden militar de mujeres en España durante la edad media, no podemos fiarnos de todo lo que se escribe en internet, de todas formas investigaré por otros cauces haber qué hay de cierto en este tema, pero me temo que será una más de las miles de leyendas que posteriormente a la edad media se inventaron........ Rolling Eyes

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MensajeTema: Re: buscando personajes   Mar 10 Mayo 2011, 00:46

Se supone que la orden sí que existió de verdad, que es real, vamos, lo que no estoy segura es de los datos sobre el escudo y eso... Creo que lo estuve comentando contigo, me parece, o fue con Ivan, no lo sé...
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MensajeTema: Re: buscando personajes   Mar 10 Mayo 2011, 04:49

Vamos a ver Pilar, hoy es lunes de resaca y te perdonamos, pero las ideas un poco mas claras, y con quien estuviste hablando? a lo mejor fue conmigo, o con Luismi, o con Marta......
mañana entrenamos con todo el material a ver si vas un poco mas despejada.
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MensajeTema: Re: buscando personajes   Mar 10 Mayo 2011, 07:56

Noooo lo comenté hace tiempo con alguien, porque estaba diciendo que tenía que hacerme un personaje, pero como no había ninguno conocido que pudiera adoptar, le dije a ALGUIEN-no me acuerdo quién- que tendría que inventármelo. Y ese ALGUIEN me dio la idea de montarlo con alguna de las cosas que había encontrado en la pagina que me habia pasado Donna, y hablamos de que la Orden del Hacha me podía venir muy bien porque podía decir que era una hija o una nieta de las primeras que entraron en la Orden.
Pero vamos, que si hay una idea mejor que la aporte quien sea, porque yo ya no tengo ninguna más.
Y el material... Manolo, llevate mi gambeson y me lo pruebo y hablo con vosotros para hacerme una sobrevesta rápidamente esta semana e ir así vestida, porque otra cosa no tengo, ya sabéis...
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MensajeTema: Re: buscando personajes   

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buscando personajes
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